"La Nueva Psicología: Breve y Eficaz. Terapia Cognitivo-Conductual"
Lic. Laura Galasso. Edic. Psicología Argentina

lanzamiento nuevo libro

Spot televisivo del libro - Producción R. Zilber - Canal 26

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El primer libro argentino dirigido al público en general sobre Terapia Cognitivo-Conductual.

Un tratamiento que revolucionó la psicología mundial por su brevedad y eficacia.

Descripciones sencillas sobre cómo esta psicoterapia lleva a soluciones de fondo y perdurables en tiempos cortos.

 
Utilidad de este libro “para todos”

El saber del psicólogo en pleno siglo XXI está trayendo logros excepcionales para las personas que presentan padecimientos, generando cambios profundos en tiempos breves y sin reaparición del problema.

Este libro tendrá como función proporcionar al lector evidencias que le permitan hacer su propio juicio informado sobre el alcance de la nueva psicología basada en la investigación.

Para quien no esté familiarizado con la terapia Cognitivo-Conductual, esta obra será la punta de un gigantesco iceberg de conocimiento sobre estrategias específicas para aspectos problemáticos de nuestra vida cotidiana, convirtiéndose también en una guía práctica para elegir un tratamiento eficaz, conocer sus etapas y factores que llevan a la curación o solución.

 

LEER MÁS SOBRE EL LIBRO

Queda anulada con esta nueva tendencia la falsa noción de que la ciencia es opuesta al ser humano, a tal punto que la terapia Cognitivo-Conductual constituye el resultado del enrome esfuerzo intelectual de miles de científicos a lo largo del mundo, de ampliar el conocimiento de los fenómenos y procesos psicológicos, entendidos como un producto de nuestra naturaleza humana. A la hora de desentrañar las complejidades propias de cada paciente, fomentar su libertad y calidad de vida, las intervenciones eficaces nos desafían como psicólogos a la actualización constante y a la necesidad de difundir lo que se ha aprendido, que ya es mucho, para la resolución de los problemas del pensamiento, las emociones, las conductas, los entramados vinculares.

La autora sintetiza admirablemente la manera más ética de encarar las conflictivas humanas en la actualidad, dando lugar al primer libro de terapia Cognitivo-Conductual para adultos, escrito por una argentina. Todas las concepciones novedosas que encontrará aquí el lector provienen también de la amplia experiencia clínica y muestran la coherencia entre teoría y práctica.

Esta obra ha sido escrita con una honestidad intelectual intachable, conocimiento profundo y actualizado de las bases científicas y los aspecto más relevantes de la nueva psicoterapia, así como con la suficiente sencillez para llegar a la comprensión del público general. Como otros libros de su género (por ejemplo: "Con el amor no basta" de A. Beck o "Cerebro izquierdo, cerebro derecho" de Springer y Deutsch), éste constituye también una parte de ese eslabón tan difícil de generar entre el inmenso mundo del conocimiento neurocientífico y las preguntas cotidianas de todos nosotros. Por ello, sólo resta esperar, que la voz que aquí se alza, con la humildad característica de todo saber profundo (que nunca se cansa de preguntar), alcance los oídos de muchos.


Contenido - índice
VER ÍNDICE
Indice

Prensa

GACETILLA DE PRENSA (Clic para leer)

gacetilla de prensa
la nueva psiología
Lic Laura Galasso

Este libro tiene como función proporcionar al lector evidencias que le permitan hacer su propio juicio informado sobre el alcance de la nueva psicología basada en la investigación. Para quien no esté familiarizado con la terapia Cognitivo-Conductual, esta obra será la punta de un gigantesco iceberg de conocimiento sobre estrategias específicas para aspectos problemáticos de nuestra vida cotidiana, convirtiéndose también en una guía práctica para elegir un tratamiento eficaz, conocer sus etapas y factores que llevan a la curación o solución.

EFICAZ:

"El trato que entendemos como digno para con nuestros pacientes se basa en la firme convicción de que la psicología tiene que producir cambios, y si hay investigación psicológica que los haga rápidos, eficaces y duraderos, debemos usarla; en otras palabras: si no hay modificaciones, la terapia está fallando. ¿Es muy complicado esto? Es la expectativa básica que tiene alguien cuando pide ayuda profesional, de allí que en la actualidad para "lograr cambios" miles de investigadores trabajan, cientos de hipótesis se someten a discusión, los terapeutas nos actualizamos constantemente y se van delimitando cada vez más formas efectivas de intervención". Pág 20/1.

BREVE:

"Decimos que es breve, en principio, en tanto se opone a otros abordajes de tiempo ilimitado y en consideración de que nuestro promedio de tratamiento oscila entre algunas sesiones y seis meses de terapia. El tiempo real de psicoterapia depende de los motivos de consulta y se establece ya en la primera sesión, una vez evaluadas las conflictivas; porque sin conocer cada caso en particular, su severidad y posibles trastornos, no podemos aventurar tiempos fijos". Pág. 36

separadorseparadorseparador

Contacto e información:
Lic. Mercedes Faiad
Directora de Prensa-Editorial Psicología Argentina
edicpsicoargentina@yahoo.com.ar
Tel: (54-11) 155-735-0402 - (54-11) 4911-2029

 
LANZAMIENTO DEL LIBRO. REPORTAJE A LIC. LAURA GALASSO
CAPITULO3

Publicado en INFOBAE.COM

LEER el REPORTAJE.

El modelo Cognitivo-Conductual se extiende en el país. Como una alternativa al Psicoanálisis y otras terapias, busca el cambio concreto y profundo de cada paciente en particular, en el corto plazo y de forma activa. Una especialista explicó a Infobae.com sus alcances y brindó algunos consejos para la vida cotidiana.

La resolución de problemas a través a alguna de las ramas de la Psicología está extendida entre los argentinos. En general, se suelen volcar al Psicoanálisis por no conocer otras opciones; sin embargo, hoy existen una serie de procedimientos, basados en la noción de eficia y parámetros de la investigación científica, que  apuntan a un mismo objetivo final: la recuperación del paciente.

Laura Galasso es especialista en este enfoque: la Psicología Cognitivo-Conductual.  Llegada en los 90 a la Argentina, esta terapia ofrece una alternativa de resolución breve y que implica la participación activa del paciente

La experta dialogó con Infobae.com sobre los alcances de este método. 

¿Qué es la Psicología Cognitivo-Conductual?  

La Psicología es una disciplina que estudia el comportamiento y los procesos mentales científicamente. Son muchas las escuelas psicológicas, si bien en Buenos Aires todavía “Psicoanálisis y Psicología” son tomados erróneamente como sinónimos. El modelo “Cognitivo-Conductual” es una forma de intervención psicológica resolutiva, que se basa en investigaciones científicas  y en el estudio minucioso de cada caso. Tiene como objetivo el cambio concreto y profundo del paciente. En el siglo XXI se viene imponiendo la búsqueda de tratamientos específicos: no puede usarse el mismo para dos problemas distintos. Esta eficacia demostrada hace que los tiempos de terapia sean cortos, tengan pasos bien claros y objetivos pautados con el paciente desde la primera consulta.  

¿De qué tipo de casos o trastornos se encarga?  

Pueden tratarse diagnósticos psiquiátricos, conflictos con las relaciones interpersonales o encrucijadas vitales donde se debe decidir, y muchas veces situaciones de crisis con la vida que se tiene (a veces llegando a ideas suicidas). Es muy amplio el espectro de las consultas clínicas. En general la gente sabe bien por qué sufre; si no, se establece en la evaluación. Pero en todos los casos, en atención a complejidad humana utilizamos herramientas de evaluación (como el BASIC ID de Lazarus) para ir más allá del malestar que se menciona y conocer el funcionamiento, las características de la persona; este tipo de evaluación profundiza en todas las áreas (desde el desempeño social a cuestiones biológicas). Es importante descartar o conocer si existen otros problemas asociados o no a lo que está generando sufrimiento. Hay trastornos donde mucho no podemos hacer, y esto es informado al consultante o a su familia (cuadros psicóticos por ejemplo). 

¿En qué se diferencia del Psicoanálisis?  

Las diferencias son muchas y nos remontarían a cuestiones epistemológicas. Desde 1885, inicios del Psicoanálisis, a hoy han surgido muchas corrientes que parten de la misma teoría de Freud y llegan a ser más de cien, todas llamadas psicoanalíticas y caracterizadas por no dar prioridad a la investigación que somete a prueba de eficacia la intervención pregonada. En cualquiera de sus variantes, además,  el Psicoanálisis utiliza un mismo modelo para todos los problemas

Estas son diferencias cruciales en el abordaje. La terapia Cognitivo-Conductual, al estar basada en la investigación (una técnica eficaz para un problema), puede garantizar una “curación” en tiempos cortos. La brevedad de estas terapias reside en la eficacia. Lo que trae al paciente, los Cognitivo-Conductuales lo entendemos como algo concreto y tratable en forma directa, mientras que los colegas psicoanalistas lo asumen en forma indirecta durante tiempos indefinidos –que pueden ser décadas-. 

De esto se desprende, entre muchas diferencias más, que el paciente debe notar cambios y “hacer” para el cambio, lo que ubica a la terapia Cognitivo-Conductual como un punto de encuentro entre un profesional y una persona que sufre, ambos activos y dispuestos a la modificación.  

¿Hace cuánto que este tratamiento se aplica en el mundo? ¿Y en la Argentina?  

Los antecedentes de su aplicación inicial se sitúan a mediados del siglo pasado. Allí se empieza a dar énfasis a terapias específicas, con eficacia demostrada, y breves. Las investigaciones fueron vastas y siempre bajo lo que se dio en llamar las “teorías del aprendizaje”, salvo las terapias cognitivas. Estos estudios fueron de la mano de  autores como Joseph Wolpe 1958, Eysenck 1952, Loovas, Skinner, Aaron  Beck y Albert Ellis en el exterior. Por entonces aparecen JABA y JEAB, instrumentos de difusión aún vigentes. Entre los 60-70 se da un período en distintos lugares del mundo de gran producción teórica y aplicación clínica. Y ya en 1993 se establecen criterios específicos, metodológicos,  para estudiar la eficacia de las intervenciones clínicas. En la Argentina podemos situarnos en la década de los 90 como inicio de su expansión, pero es en el nuevo siglo donde empieza aparecer hasta como “moda” más allá del interés de divulgativo de los  profesionales.  

¿Está extendida su aplicación en el país o aún se la considera una terapia “nueva”?  

Somos pocos, concentrados en Capital Federal en nuestra mayoría;  lo que constituye un problema porque generalmente quienes están en el Interior terminan teniendo como opción la terapia online. No obstante, sí tenemos historia en la Argentina. Las primeras asociaciones se remontan a los años 70, otras surgen en los 80, haciendo que en algunas provincias existan  referentes, pocos pero importantes en la historia de la Psicología Científica local. Incluso situando los 90 como momento de desarrollo aquí en Buenos Aires, no está suficientemente expandida en el país. Cuenta una de las pioneras en la docencia e investigación, la Dra. Mustaca, que es en 1991 cuando empezó a trabajar sola en un laboratorio que actualmente es codiciado por los estudiantes. En la misma década el Dr. E. Keegan inauguraba el Posgrado de Formación Cognitiva en la UBA. Tanto él como Mustaca ya por entonces eran docentes en la universidad que iban a “contramano” de la hegemonía psicoanalítica. Desde 2000 se observa una gran proliferación de estudiantes interesados y pacientes que buscan alternativas a los tratamientos de tiempo indefinido, lo que podría pautar que esté empezando a dejar de ser una novedad próximamente. Es pertinente aclarar que las inmunerables “terapias breves” que hoy aparecen en escena no son necesariamente Cognitivo-Conductuales.  

La Nueva Psicología: Breve y Eficaz 

La licenciada Galasso acaba de publicar su último libro sobre esta rama de la Psicología. Bajo el título La Nueva Psicología: Breve y Eficaz, intenta acercar este tratamiento “a personas que no saben nada de psicología o bien a quienes se han formado en otros modelos”. 

“Es un trabajo de difusión que obvia academicismos sin por esto resignar parámetros generales del modelo. Se describen las características del tratamiento Cognitivo-Conductual y sus etapas, la articulación con la ciencia, la ética y especialidades médicas. Luego se puntualiza en el abordaje de problemas específicos (ansiedad, comunicación, toma de decisiones, etcétera) dando cuenta de las técnicas consideradas eficaces para cada uno. Brevemente se expresan conflictos que conviene  prevenir y suelen subestimarse, como el estrés y las situaciones de malestar laboral”, explicó la especialista. 

Agregó que “el libro termina con respuestas puntuales a prejuicios-mitos que pululan sobre estas terapias”. 

En ese sentido, Galasso aclaró que “para pensar un problema, por ejemplo, se dan algunas herramientas de reflexión o argumentación que usamos en terapia. Pero no es un libro de autoayuda. Sería indeseable por ejemplo que traten de aplicar por sí mismos las técnicas citadas, están resumidas y se desconoce el resultado de su autoadministración. Pero en lo cotidiano, por ejemplo en las relaciones, el lector puede aclararse ‘dónde está parado’”. 

Para la experta, la aplicación útil puede estar en conocer cómo elegir un profesional de la salud y qué tener en cuenta, y en informarse también qué está ocurriendo con la Psicología en la actualidad. 

“Otra cuestión importante es tener otra visión de los problemas que no remonte necesariamente al pasado de la persona o a la noción de ‘inconsciente’: muchísimos conflictos pueden resolverse sin ir al pasado o pensar de modo especulativo”, añadió. 

Galasso finalizó: “En general, los contenidos resultan de preguntas recurrentes de pacientes y jóvenes estudiantes, y colegas que se acercan a supervisar y motivos de consulta frecuentes de poco o mucho alcance mediático y/o académico”. 

Algunos consejos prácticos para que el lector aplique en su vida 

- Muchos autores alertan sobre la inconveniencia  de confesar infidelidades. 

- Atención con los “debería”: resulta positivo ponerse metas alcanzables y tener un pensamiento flexible ante las obligaciones (“hoy podré hacer esto y esto” es muy distinto que tener la noción de deber hasta última hora del día “taladrando” la cabeza “y  hoy debí hacer esto, y debí…”). 

- Los nutrientes que el cuerpo recibe y el buen descanso determinan también nuestro estado anímico, no hay que descuidarlos. 

- Para evitar discusiones y lograr acuerdos: resulta fundamental criticar comportamientos y no a la persona que los hace pidiéndole un cambio (“me gustaría que no grites cuando algo te molesta” en vez de “qué bestia, de nuevo gritando como un animal”). 

- Es importante también para la salud física que la gente organice su tiempo de manera tal que haya espacio para el ocio, la recreación. No es “imposible” planificarse para ello.

- Hace a la buena autoestima defender derechos, persistir cuando los deseos no se alcanzan, saber decir que no, y pedir y aceptar ayuda. 

Por Barbara Roesler


BLOG DEL LIBRO: http://nuevolibroterapiabreve.blogspot.com/
blog del libro la nueva psicología

MENCION EN DIARIO CLARIN - REVISTA Ñ-
20-11-2010
la nueva psicología breve y eficaz

 
NOTAS SOBRE EL CAPÍTULO 3 "Acoso Laboral", "Síndrome de hostigamiento", "Mobbing"
CAPITULO3

ESCUCHAR ENTREVISTA
Radio ARINFO - 29/11/2010

Nota solicitada a la Lic. Laura Galasso (30/11/2010)entre mujeres
LEER la NOTA: "MOBBING, CUANDO EL TRABAJO NOS DESTRUYE"

El “síndrome de hostigamiento psicológico” refiere a formas sutiles y directas de ejercer maltrato psicológico. Se trata de una violencia ilimitada que hace estragos en la salud mental y física de la víctima. Algunos investigadores indican que la mujer es más propensa a sufrir este tipo de agresiones.

La sobrecarga de trabajo como fuente de estrés se ha convertido en un problema frecuente. Si la responsabilidad excesiva desborda a la persona, hasta el cuerpo empieza a dar señales de alarma. En estos casos, existe un estado general de riesgo que a largo plazo repercute en  la salud física.
En cambio, cuando el estrés ya no se debe al desempeño laboral en sí, al “rol”, sino a  relaciones hostiles con el entorno de trabajo podemos estar ante el fenómeno siniestro del “Mobbing”. Este estrés es la primera reacción interna de quien recibe una potente violencia psicológica en su trabajo. A diferencia del típico estrés laboral, centrado en el rol, en el Mobbing existe una intención de dañar por parte del entorno y es así como el maltrato se torna diario e intenso, atentando contra la integridad de quien lo padece. Sobre este fenómeno perverso, la presidente de “Mobbing Argentina”, Susana Treviño, advierte que, en el último tiempo, las consultas y denuncias se incrementaron mucho.

Protagonistas imprescindibles
El entorno que ejerce la violencia se compone de compañeros de trabajo que son cómplices de quien acosa, porque dan continuidad al maltrato psicológico, o bien, porque permanecen pasivos ante la situación. También existen directivos que suelen desentenderse del problema o son protagonistas (ejercen o padecen el acoso). Quien meramente “trabajaba” se ha convertido en el blanco de agresiones constantes, ya no se tratará de “empleado/a” sino de una víctima elegida.

Conductas de “acoso” y ciclo de la violencia
Los ataques y agresiones no son tan claros como en el acoso sexual (allí no hay confusión posible, si bien puede considerarse dentro del acoso laboral). Algunos comportamientos típicos: indicar tareas humillantes o fuera del rol de la persona, no asignarle tareas, descalificarla como persona o cuestionar sus logros con ironías, atacarla verbalmente (insultos), aislarla, actuar como si no estuviese allí o no existiera, hablar sobre rumores e infamias sobre su intimidad, ofenderla a gritos, responsabilizarla de cosas que no hizo con acusaciones o bromas. Quien recibe todo esto se confunde, no comprende qué sucede, se generan entonces los primeros síntomas de estrés en la víctima, acompañados por su esfuerzo de mejorar el desempeño en el trabajo. Aparecen dudas sobre la propia conducta, culpa, búsqueda de razones que no se encuentran. Pero si reacciona planteando el problema (“qué ocurre y por qué”) recibirá una negativa, hasta podrá ser tratada de hipersensible o paranoica, aumentando con esto la desestabilización emocional y confirmando engañosamente su responsabilidad en la situación.

Consecuencias en la salud psíquica y física
Ya en 1987, en Suecia, H. Leyman decía que el 10 y 15% de los suicidios radicaba en el hostigamiento laboral. Quienes llegan a consulta psicológica lo hacen cuando presentan trastornos de ansiedad o depresión pero rara vez plantean que éstos se deben al acoso laboral; por el contrario, somos los profesionales quienes al indagar en la vida de la persona nos encontramos con que la causa está en el trabajo, y el conjunto de padecimientos es “resultado” del Mobbing. Suelen presentar dolores de cabeza, miedos y/o fobias, pánico, tensión general, problemas para respirar, pesadillas, autoestima nula o muy deteriorada, fibromialgia, trastorno por estrés postraumático, ideas o plan suicida.

Un caso de “Mobbing maternal”
Algunos investigadores plantean que la mujer es más proclive a sufrir acoso laboral. Después de 3 meses de psicoterapia por no quedar embarazada, sin causa biológica, Nancy, de 34 años, alcanza este objetivo y, al comentarlo en su trabajo empieza a recibir los primeros indicadores del “Mobbing contra mujeres embarazadas” (nombre que da Iñaki Piñuel a este fenómeno). Ella, que estaba por ser dada de alta en su terapia, había sido una ejecutiva exitosa y reconocida en una importante empresa. Su embarazo empieza a generar comentarios de su jefa respecto de la “deformación” del cuerpo femenino, la posible infidelidad que generaría atender a un bebé y la pérdida de libertad, sumado a la inminente renovación de su contrato laboral. Es cambiada de oficina a la semana, teniendo que convivir con empleados varones cuyos “piropos” rozan el acoso sexual y hacen de la jornada un verdadero calvario.
Este caso es uno más donde la mujer resulta castigada por su desarrollo vital, con el agravante que señala Piñuel de que este castigo es “ejemplificador”. ¿Qué se busca? Que las otras mujeres “vean” que la empresa o la jefa del área van a tomar medidas en todo sentido, medidas de psicoterror, para sancionar el embarazo, para no renovar el contrato laboral (siendo la víctima quien decida renunciar). También en atención a las estadísticas de la Fundación Madrina, el embarazo es una de las primeras causas de despido, refieren a que en España nueve de cada diez mujeres embarazadas sufre “Mobbing maternal” en su trabajo (el 25% son echadas). Nancy estaba en la edad que establecen algunas estadísticas respecto de las víctimas mujeres más allá del embarazo, se las caracteriza por niveles académicos importantes, destacadas en sus puestos, promediando entre los 25 y 40 años.

Licenciada Laura Galasso, psicóloga cognitivo-conductual
(http://www.psicoterapia-breve.com.ar), Directora ECCOT-Equipo Psicoterapéutico e Interdisciplinario, y acaba de publicar el primer libro escrito en Argentina sobre Terapia Cognitivo-Conductual.
 
MENCION EN REVISTA NEWSWEEK
1-12-2010
la nueva psicología breve y eficaz
 
NOTA SOBRE EL CAPÍTULO 2 "Imagen Corporal. Cambios deseados".
CAPITULO3

Nota solicitada por Clarín para su medio "entremujeres.com"
a la Lic. Laura Galasso (21/12/2010)

LEER la NOTA: "ESPEJITO, ESPEJITO... ¿CIRUGÍA?"

Una cirugía plástica puede mejorar la apariencia y la autoestima. Pero también puede ser un atentado a la vida. ¿Qué debemos saber para decidirnos o negarnos a ella? Una psicóloga nos explica en qué casos es adecuado realizarlas y cuando, realmente, denotan un problema psicológico que debe tratarse.

Lic. Laura Galasso


Cirugía estética: ¿a favor o en contra?
Frente a la posibilidad de generar cambios en la apariencia, la cirugía plástica se torna una posibilidad concreta. De los fanáticos obsesionados por los retoques a quienes rechazan toda cirugía plástica hay dos polos, a favor y en contra, sin matices. Estas formas contundentes de sentar postura impiden reflexionar en profundidad. La cirugía puede ser benéfica o letal, es cierto. Sin negar entonces su poder, pensémosla como una herramienta, utilizada por un profesional, en condiciones específicas, con efectos concretos en el cuerpo y en la personalidad de quien la busca. Teniendo en cuenta esto y otros aspectos podremos concluir si el paso por el quirófano justifica los riesgos y si el cambio añorado será productivo o no.
Decisión no es obsesión
En la actualidad, muchos psicólogos tenemos un rol activo en la vida de las personas, las ayudamos a tomar decisiones como ésta y para ello necesitamos contemplar la conveniencia o no de hacer efectivo el cambio deseado. En algunos casos, si la modificación reportará una mejora en la autoestima y hay consciencia de que no revoluciona la vida, puede ser positiva. En otras ocasiones, la cirugía puede ser una forma más de apostar a "la magia" y castigar el cuerpo si va de la mano de ayunos o percepciones erróneas de la propia imagen; allí contraindicamos la intervención quirúrgica. Una cirugía reconstructiva luego de un accidente, por ejemplo, puede tener un impacto muy positivo en la vida de la persona; mientras que el retoque obsesivo de una nariz "normal" nos está indicando una disconformidad que no va a saldarse pasando nuevamente por el quirófano.

El bisturí como hábito: camino a la frustración
No se debe restar importancia al procedimiento quirúrgico, aún cuando sea ambulatorio. Quienes han hecho de los cambios estéticos una rutina, cuentan con la complicidad de un profesional que no visualiza el carácter compulsivo y problemático de esta conducta, o bien no le interesa y a cada pedido del consultante, le sigue otra cirugía mientras el círculo se perpetúa tornándose foco vital del sujeto. Son los que llegan a consulta por otra cosa o bien cambian de cirujano por seguir disconformes, si uno se niega a operar, el paciente irá a otro; se trata en estos casos de no confrontar con el paciente sino de poder indagar en las conflictivas que deposita en el cuerpo y concientizarlo para que cursen por el canal adecuado. Operarse de manera rutinaria o retorcarse hasta por impulso, son acciones que trazan un camino de riesgo y frustración.
Expectativas sobre el cambio físico: factor esencial
¿Qué se espera del resultado de la cirugía? Las respuestas pueden ser determinantes en el momento de decidir. Cuando se rechaza una parte del cuerpo o a él en su totalidad es porque existen ideas sobre la belleza, la juventud, el agrado que ambas cosas producen socialmente y que chocan con cómo se percibe el propio cuerpo o este es.
Resulta fundamental evaluar si la percepción del cuerpo es objetiva, quien viéndose "gorda" –y en verdad está por debajo de su peso-se entusiasma con una lipoaspiración tiene firmemente contraindicada la intervención. Otro tanto con quien espera alcanzar el éxito, llevarse mejor con los otros, lograr una conquista amorosa, parecerse a un famoso, que la vida cambie finalizado el pos operatorio… Definitivamente estas expectativas se verán frustradas y hay que canalizarlas trabajando psicológicamente. En casos así, la intervención es cognitiva: luego del cambio interno y un verdadero despliegue hacia las metas (si son razonables) se reevalúa la cirugía. Cuando la expectativa se acerca a la realidad, y parte del resultado que el médico notifica, en ausencia de conflictos con la propia imagen, probablemente el cambio en la apariencia elevará la autoestima y habrá de fomentar una relación armónica con el cuerpo. Contamos con una serie de procedimientos de evaluación para establecer cómo se relaciona cada uno con su cuerpo y es así que podemos predecir el alcance de la modificación.

La ética del cirujano
Como en todos los ámbitos existen quienes lucran sin importar las consecuencias, en salud esto es gravísimo porque un mal tratamiento o una cirugía sin recaudos pueden hacer peligrar la vida. La ética de los profesionales comienza cuando aclaramos que no hacemos milagros y damos cuenta de los costos y beneficios de nuestro accionar. Muchas veces los psicólogos hacemos interconsulta con el cirujano al que asistirá el paciente para evaluar la pertinencia de la intervención y allí nos encontramos con profesionales proclives a desistir de la cirugía según nuestro informe. Éstos son los médicos que podríamos denominar "éticos", que no están insertos en ese oscuro mercado donde los cambios corporales se realizan como sea, sin importar nada. El extremo son las "escenas de carnicería" donde el quirófano no está habilitado, se utilizan materiales peligrosos para la vida (no aprobados); en los hechos, lo último que importa es la vida del paciente. Debemos ser muy claros con nuestros pacientes, darles información hasta en exceso, generar consciencia de todos los riesgos. Así como hay médicos criteriosos, otros cometen faltas éticas graves, puesto que el resultado de la intervención –por pequeña que sea-puede resultar letal para el paciente convirtiéndose en un certero atentado a la integridad de quien confía ciegamente en una matrícula.

Licenciada Laura Galasso, psicóloga cognitivo-conductual
(http://www.psicoterapia-breve.com.ar), Directora ECCOT-Equipo Psicoterapéutico e Interdisciplinario, y acaba de publicar el primer libro escrito en Argentina sobre Terapia Cognitivo-Conductual.
 
Lic. Laura Galasso entrevistada en "El último de la fila". FM Nacional Rock

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Entrevista sobre el libro "La Nueva Psicología" a su autora, Lic. Laura Galasso
FM Nacional Rock, programa "El último de la fila".
Conducción Daniel Tognetti-Mauro Federico.
29/12/2010.
 
NOTA SOBRE EL CAPÍTULO 2 "Imagen Corporal. Cambios deseados".
CAPITULO3

Adicción al sol, tanorexia.
 Asesoramiento y comentario de Lic. Laura Galasso

LEER la NOTA: "TANOREXIA. ADICTAS AL SOL."
 
REPORTAJE SOBRE EL CAPITULO 2 "ALGUNOS PROBLEMAS CLÍNICOS Y TÉCNICAS PARA SU ABORDAJE EFICAZ".
CAPITULO3

INFOBAE.COM
Bárbara Roesler de Infobae.com
entrevista a Lic. Laura Galasso
sobre la Tricotilomanía

LEER el REPORTAJE. "Cuando 'arrancarse los pelos' es un trastorno"

Reportaje de Barbara Roesler a Lic. Laura Galasso

La tricotilomanía es el diagnóstico que se da a aquellas personas que se cortan o extirpan los cabellos o vellos, de manera compulsiva e involuntaria. Una especialista explicó a Infobae.com en qué consiste y cómo tratarlo, ya que puede llevar a la muerte.

“Arrancarse los cabellos de los nervios” es una imagen, casi caricaturesca, que representa las situaciones de excesiva tensión que viven las personas en la vida cotidiana. No obstante, se trata de una conducta compulsiva que se conoce con el nombre de tricotilomanía.

Consultada por Infobae.com, Laura Galasso, licenciada especialista en psicología cognitivo-conductual y autora del libro La Nueva Psicología: Breve y Eficaz de Editorial Psicología Argentina, explicó de qué se trata este mal y cómo tratarlo.

¿Qué es la tricotilomanía?

Es el diagnóstico que damos a las personas que se arrancan compulsivamente el pelo y/o el vello de cualquier parte del cuerpo. Se trata de una conducta dañina, que escapa a la voluntad y ocurre como cualquier hábito (cruzar las piernas, abrir la heladera si se tiene hambre). La tricotilomanía es un trastorno casi desconocido, caracterizado por  comportamientos que escapan al control. “No puedo dejar de hacerlo”, dicen los consultantes, no pueden parar de arrancarse. Y por más extraño que parezca, esto no les produce dolor sino placer y/o alivio de tensiones. Hay personas que utilizan agujas, lastimándose hasta el sangrado y posterior infección. Otra conducta asociada al arrancado en sí es la ingesta del pelo o de su raíz, incluso con criterios muy específicos (“como los pelos gruesos”, “paro de arrancarme cuando tuve un rato en la boca la raíz”, etcétera).

¿Es un trastorno frecuente?

Muy frecuente, hablamos de un 4% de la población. Hay dificultades para evaluar la cantidad de personas afectadas con exactitud. Como suelen ser mujeres (más de un 2%), usan los recursos estéticos -que son muchos- para simular las zonas dañadas o la calvicie total (al ser posible ocultarla, pasa desapercibida en general). De manera que salvo el reporte de los especialistas o las nuevas mediciones anónimas online, no hay forma de hallar cifras representativas. Su frecuencia también es desconocida por los mismos pacientes tricotilómanos, lo cual hace que su sentimiento de vergüenza crezca más que el de las personas afectadas por otro trastorno que es conocido por todos (depresión, bulimia y anorexia, etcétera).

¿Se la suele confundir con otra patología, o pasársela por alto calificándola como “algo del momento”?

Sí, se confunde, generalmente con el Trastorno Obsesivo Compulsivo y, como si este fuera, se  medica. También se trata equivocadamente como un simple conjunto de síntomas de ansiedad y se indican  ansiolíticos. Es muy grave la confusión diagnóstica cuando lleva a un tratamiento equivocado o al uso de fármacos que podrán hacer menos intenso el arrancado pero no erradicarlo, curar al paciente. La falta de especialización de los profesionales también puede dar lugar a que piensen que es algo momentáneo. En tricotilomanía hay ciclos; quienes la sufren pueden estar épocas sin arrancarse, pero no son más que momentos (en el caso de los niños muy pequeños sí puede ser algo pasajero).  

¿Afecta a algún grupo en particular?

Mujeres y niños son el grupo más afectado. En los chiquitos por ejemplo puede ocurrir que no esté instalado como hábito y pasado un tiempo cese la conducta (como la succión del pulgar). Pero los padres deben estar atentos, porque si la evaluación profesional es ética tal vez estemos ante un niño que puede tratarse y no llegar a extremos que afecten el desarrollo de su personalidad. Un chico de 7 años, por ejemplo, con media cabeza sin pelo dirá “no quiero ir al colegio porque me hacen burla”. Esto genera  una escolarización inadecuada, a la que se le suman las preguntas de los maestros y el equivocado castigo “no lo hagas” que en verdad termina fomentando el arrancado o que este ocurra a escondidas.

¿Cómo una persona se da cuenta que ella misma o alguien cercano sufre de tricotilomanía?

El uso de pestañas postizas, la ausencia de cejas (o estas maquilladas), la predilección por la peluca, o bien partes calvas del cuero cabelludo pueden estar indicándonos que hay arrancado patológico. La persona adulta y lúcida sabe perfectamente que tiene un problema, aún cuando desconozca que tiene un diagnóstico y tratamiento eficaz; en estos pacientes es difícil que el entorno sospeche, lo ocultan muy bien. Hay formas que pasan casi inadvertidas: recuerdo una nena que no se arrancaba de raíz sino que cortaba el pelo y lo tragaba, y sus padres se enteraron cuando hubo que operarla de urgencia por obstrucción intestinal.  En niños, con retraso o no, y en psicóticos es obvio el problema para su entorno.

En su experiencia, ¿a qué extremos vio llegar a las personas que sufren este mal?

Como llegan a consulta con años, a veces décadas de trastorno,  y la evaluación resulta indiscutible hay que descartar que sean pacientes en riesgo. Cuando se ingiere cabello o vello (“tricofagia”) el paciente debe ser evaluado por un médico gastroenterólogo con estudios específicos y periódicos porque los tricobezoares (“bolas” de pelo) pueden llegar a pesar kilos sin que la persona se de cuenta que eso están en su cuerpo. Sin evaluar la ausencia de estos beozares, y estando éstos alojados en el aparato digestivo, suele operarse de urgencia frente a síntomas de malestar repentino que pueden llevar a la muerte. Este es el extremo que más preocupa, el riesgo de vida. En ausencia de él, aunque sea una calidad de vida deficitaria, la gente suele convivir y adaptar su vida a la tricotilomanía (puede haber también infecciones importantes en cualquier zona del cuerpo donde existe la autolesión).

¿Cómo se supera?

El tratamiento eficaz que se utiliza en el mundo comenzó en la década del 70 y fue nutriéndose de otras investigaciones. No se trata de superar la tricotilomanía con orientaciones en psicológica, ni fármacos, ni criterios de cada psicólogo. Los pacientes prueban de todo, hasta atarse las manos, aceitar las zonas a arrancar para dificultar la conducta. Curar este trastorno implica usar una serie de procedimientos específicos, investigados como válidos por la comunidad científica; técnicas en sí, que logran la paulatina disminución del arrancado y la ausencia de “ganas” o “necesidad” de incurrir en él. Evaluamos muy bien la conducta de arrancado, en qué situaciones se da, con qué frecuencia, asociada a qué pensamientos y emociones, y comenzamos a intervenir de forma activa explicándole al paciente (o a su entorno si es un niño) qué debe hacer y cómo. Arrancarse menos no es dejar de padecer tricotilomanía. La eficacia clínica es blanco-negro aquí, se cura si el tratamiento es el indicado; el paciente se frusta sino lo es.

 
MENCIÓN - ARTÍCULO EN PORTAL DE LA COMUNIDAD VRTUAL DE LA SALUD MÁS GRANDE DE AMÉRICA LATINA - INTRAMED
CAPITULO3

INTRAMED

LEER EL ARTÍCULO DE INTRAMED

24 ENE 11 | Un libro de la Lic. Laura Galasso.
"La Nueva Psicología: Breve y Eficaz. Terapia Cognitivo-Conductual"
Un tratamiento que revolucionó la psicología mundial por su brevedad y eficacia.
Lic. Laura Galasso. Edic. Psicología Argentina.

Un tratamiento que revolucionó la psicología mundial por su brevedad y eficacia.

Descripciones sencillas sobre cómo esta psicoterapia lleva a soluciones de fondo y perdurables en tiempos cortos.

El saber del psicólogo en pleno siglo XXI está trayendo logros excepcionales para las personas que presentan padecimientos, generando cambios profundos en tiempos breves y sin reaparición del problema.

Este libro tendrá como función proporcionar al lector evidencias que le permitan hacer su propio juicio informado sobre el alcance de la nueva psicología basada en la investigación.

Para quien no esté familiarizado con la terapia Cognitivo-Conductual, esta obra será la punta de un gigantesco iceberg de conocimiento sobre estrategias específicas para aspectos problemáticos de nuestra vida cotidiana, convirtiéndose también en una guía práctica para elegir un tratamiento eficaz, conocer sus etapas y factores que llevan a la curación o solución.

Este libro tiene como función proporcionar al lector evidencias que le permitan hacer su propio juicio informado sobre el alcance de la nueva psicología basada en la investigación. Para quien no esté familiarizado con la terapia Cognitivo-Conductual, esta obra será la punta de un gigantesco iceberg de conocimiento sobre estrategias específicas para aspectos problemáticos de nuestra vida cotidiana, convirtiéndose también en una guía práctica para elegir un tratamiento eficaz, conocer sus etapas y factores que llevan a la curación o solución.

EFICAZ:

"El trato que entendemos como digno para con nuestros pacientes se basa en la firme convicción de que la psicología tiene que producir cambios, y si hay investigación psicológica que los haga rápidos, eficaces y duraderos, debemos usarla; en otras palabras: si no hay modificaciones, la terapia está fallando. ¿Es muy complicado esto? Es la expectativa básica que tiene alguien cuando pide ayuda profesional, de allí que en la actualidad para "lograr cambios" miles de investigadores trabajan, cientos de hipótesis se someten a discusión, los terapeutas nos actualizamos constantemente y se van delimitando cada vez más formas efectivas de intervención". Pág 20/1.

BREVE:

"Decimos que es breve, en principio, en tanto se opone a otros abordajes de tiempo ilimitado y en consideración de que nuestro promedio de tratamiento oscila entre algunas sesiones y seis meses de terapia. El tiempo real de psicoterapia depende de los motivos de consulta y se establece ya en la primera sesión, una vez evaluadas las conflictivas; porque sin conocer cada caso en particular, su severidad y posibles trastornos, no podemos aventurar tiempos fijos". Pág. 36

 
NOTA DE LIC. LAURA GALASSO PARA LA AGENCIA NOTICIAS DE LA REP. ARGENTINA (TÉLAM)
CAPITULO3

TÉLAM

LEER ARTÍCULO PUBLICADO EN TÉLAM (Agencia Nacional de Noticias de la Rep. Argentina)

Por Lic. Laura Galasso, Agosto de 2011

                                               “Quien no sabe la verdad es un ignorante. Pero quien la conoce y calla es un asesino”   Bertolt Brecht

La siguiente nota resulta de la motivación de interferir mínimamente en el mensaje temerario y desactualizado que han dado los medios respecto del abordaje de los trastornos de ansiedad. Su redacción no tiene como destinatarios a Barlow ni a Chambless, ni pretende instalar debates académicos. Frente a la no rectificación de los medios respecto de afirmaciones tan atroces, pareciera importante resaltar que dos veces (27/7 y  31/7) la agencia TELAM subió el mismo artículo planteando con ello un interés particular en la aclaración que se pretende hacer a fines de tornar afirmaciones temerarias en información genuina. Muchos colegas han incentivado la redacción de la presente, en gran parte por la inquietud despertada en pacientes dados de alta o en tratamiento.

La fobia y el pánico se curan

Muchas creencias falsas tienen como base el desconocimiento, las experiencias  personales, por ello es que resulta necesario utilizar fuentes que documenten con validez  lo que se dice respecto de los trastornos psicológicos. A la hora de argumentar e informar responsablemente tanto los comunicadores como los psicólogos debemos tener conocimientos actualizados y comprobables. De otro modo se obvian datos objetivos que llevan a supuestos erróneos e incrementan la desesperanza en personas que sufren por padecimientos hoy reversibles. Días atrás, para sorpresa de  muchos,  se afirmó en un informe televisivo que el pánico no se cura, y que las fobias tampoco tienen un tratamiento que lleve a su resolución completa. Un  mal tratamiento en salud puede hacer empeorar el problema o reportar cambios mínimos; lejos de esto están los firmes indicadores científicos que miden la evolución de los pacientes con síntomas de ansiedad reportando la remisión total y definitiva de su dolencia.
Si bien existe mayor sensibilidad por los testimonios que por las estadísticas, no sería aceptable que estas se nieguen incluso cuando declaraciones de famosos fomenten la parte del vaso medio vacío (“esto no se cura”). El primer tratamiento efectivo de una fobia, para ejemplificar los antecedentes históricos, data de 1920. En la actualidad se ha logrado demostrar específicamente qué intervenciones psicológicas son eficaces para tratar los cuadros de ansiedad contando cada uno de ellos con técnicas puntuales. No obstante, el desconocimiento hace que estos estudios como formas novedosas de tratamiento se mantengan casi en silencio -al menos en Argentina, donde pocas personas distinguen al psicólogo del psicoanalista-. Los nuevos modelos para abordar las problemáticas psicológicas se ligan en su método a la medicina, en este sentido la actuación del profesional puede oscilar entre intervenciones eficaces, pero no basar el tratamiento en experiencias u opiniones personales. A paso agigantado la medicina evolucionó encontrando cómo eliminar o aliviar el dolor y prolongando la vida. Gran parte de la psicología clínica también ha tomado como propio el desafío de hallar “solución” y “cura” mediante estudios rigurosos, científicos, para la mayor parte de los conflictos. Con este objetivo se han podido identificar los pasos necesarios para resolver determinado problema, elaborándose listados primero y guías para profesionales después; todo un cúmulo de estudios estandarizados, incluso editados y disponibles para el público en general (según el diagnóstico que se realice, se encuentra un tratamiento focalizado en él, de éxito comprobado por la investigación). El avance  en el tratamiento eficaz de los trastornos de ansiedad merece particular atención porque es desde 1950 viene reportando logros para la práctica psicológica. No se trata sólo de informar a las personas afectadas sino a toda la comunidad porque son datos que invitan a remover antiguas concepciones sobre la psicoterapia en general (animan a nuevas preguntas sobre su utilidad, transparencia y tiempos de tratamiento). En algunos casos los pacientes se curan con fármacos y psicoterapia, en otros la terapéutica de elección no requiere medicamentos.
Los tratamientos de demostrada eficacia son cognitivos conductuales, o utilizan técnicas de este modelo alcanzando una presencia de más del 90% en la investigación clínica. Las primeras intervenciones de tratamiento consisten en dar información transparente sobre el motivo de consulta. En el caso de los
problemas de ansiedad se explica qué es, cómo se mantiene en el consultante, de qué modo remite. Sin tecnicismos, puede entenderse que la ansiedad es una señal de alarma que dispara nuestro organismo como defensa ante la percepción de una amenaza, que posee valor para la supervivencia siendo una emoción normal, pero que cuando es desencadenada sin que exista peligro alguno estamos ante un problema grave pero reversible. La interpretación de falsas alarmas hace que estos pacientes se comporten evitando/escapando como si verdaderamente tuvieran que preservar su vida (se habla de un “error de disparo en el sistema del miedo”). Ansiedad, miedo, angustia intensa constituyen el núcleo de los hoy denominados trastornos de ansiedad (más de diez diagnósticos posibles respecto de sensaciones internas o situaciones que la persona juzga de riesgo y no lo son).
Estos desórdenes mentales impiden el funcionamiento normal de quien los padece y generan sufrimiento constante, al extremo de que la vida se va limitando en función del malestar. Una persona con ataques de pánico o una fobia, por ejemplo, describirá sensaciones físicas muy desagradables (palpitaciones, sudoración, temblores, escalofríos, ahogo, opresión en el pecho) que se presentan acompañadas de ideas catastróficas (miedo a morir, a enloquecer, a tener un infarto) y lo que llamamos “miedo al miedo”. Esto último, el temor a la aparición del malestar es lo que mantiene al sujeto pendiente de lo que ocurre en su cuerpo o podría ocurrir en situaciones específicas. El diagnóstico corresponde a la ausencia de causas médicas, y al cumplimiento de criterios específicos, y es allí donde aparecen las primeras preguntas o sentencias sobre la utilidad de la psicología. Si el problema investigado no reaparece durante años, diremos que se cura con las intervenciones puestas a prueba, no mágicamente ni por el paso del tiempo ni por la ocurrencia antojadiza del psicólogo. Hablamos de casos recuperados que alcanzan el promedio del 90% con seguimiento de más de dos años, o bien casos de gran mejoría (si los síntomas aparecen asociados a otros problemas).
Un trastorno crónico, que mejora pero no se cura, es la esquizofrenia. Los desórdenes de la ansiedad disminuyen en tratamiento hasta ser eliminados si y solo sí  la terapéutica es la de elección. Los pacientes son dados de alta cuando no tienen ningún síntoma, esto es lo más lógico, ético y esperable cuando se utilizan los procedimientos adecuados y considerados eficaces.

Disponible en:

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=231634&id=438225&dis=1&sec=

 


editorial psicología argentina   eccot
    www.psicoterapia-breve.com.ar
www.terapiabreveyeficaz.com.ar
www.psicocientifica.zobyhost.com/
ar.groups.yahoo.com/group/grupodeestudioTCC/